Las chicas tristes son las más bonitas.: febrero 2015

Me he mudado

Dejo de usar esta página. Ya no voy a escribir aquí.

He cogido las maletas.

28 febrero, 2015

¿Eras?



Te escribo sin tinta y reconozco, 
que la razón no es mi punto fuerte. 

No sé cuantas veces me he guiado por la cabeza, 
y no por el corazón, y viceversa. 
Y así me va...

Tengo tantos recuerdos encerrados en estas cuatro paredes en las que me refugio cada día 
       (esas que eran de papel, cuando nos dejábamos escuchar por los vecinos, 
                                                       reír, mientras gemíamos). 

No sé si lo recuerdas como yo lo hago, y te juro, que me da igual.

Te escribo, porque no puedo besarte por última vez, 
y te pienso, al no conseguir alcanzar tus brazos y decirte que fuiste el camino más bonito por el que pude pasear cada amanecer.

Fuiste el compañero perfecto con el que recorrer la luna 
si me mirabas la boca con ganas de un beso.


No habrá melodía más bonita que la de tus dedos tocando nuestra canción, a la guitarra, mientras desnuda, te observaba sonriendo. No habrá, ni existirá mejor recuerdo, 
que esa imagen que tengo de ti, en mi cabeza. 

Éramos dos enamorados tontos, 
que sonreían por cualquier cosa 
con tal de escuchar ambas risas. 
Dos, que simulaban no conocerse, 
pero se conocían demasiado bien.

Eras mi punto débil, 
 el centro de la diana de mis dudas, 
   y a la vez, el escalón que me hacía subir
     cuando los miedos no me dejaban moverme.

Eras cada lágrima perdida a la que nadie dejaba ver 
y cada abrazo inesperado por detrás de mi espalda. 

Eras mi vuelta atrás, 
el cigarro que me autodestruye 
y el café de cada Lunes, a las 6 de la mañana. 
Eras el chupito de tequila de todos los Sábados noche, 
y la resaca de cada Domingo. 

Y.. aunque no venga a cuento, y estemos tan rotos que nadie pueda arreglarnos mejor que el uno al otro, solo puedo decir, que te quiero.

11 febrero, 2015

Alguien



Ven esta noche a mi cama 
y abrázame los miedos que me erizan la piel. 
No te prometo la luna, porque me queda muy lejos, 
más, de lo que me queda tu boca, 
                        y mira que es difícil.


Este corazón a prueba de balas, o de besos, 
busca el calor de alguien que sepa calmar las ganas 
de dormir en compañía... 


Busco unos ojos que brillen con el reflejo de los míos, 
y sonrisas a las que no querer dejar de besar nunca. 

Busco abrazos en plena calle, este invierno, 
y dedos que recorran mis piernas disimuladamente entre la gente.

Busco miradas de complicidad, que digan:
   "te tengo ganas, aquí y ahora" 
y susurros que me dejen sin respiración.

Quiero vistazos de reojo al culo, 
y que te sonrojes si te pillo mirándomelo, 
     y... mordisquitos por el cuello que nos dejen con ganas de más.

Quiero a alguien que llame a mi puerta para quedarse, 
o entre por la ventana de mi habitación cada noche, con el fin de desabrocharme la camisa y deshacer mi cama. 

Quiero noches enteras dibujándonos constelaciones en la espalda y uniendo cada lunar con un beso, que cure cada una de las cicatrices que un día nos quemaron.

Quiero carcajadas y lágrimas de felicidad, 
y orgasmos, que consigan hacernos pisar la luna. 

Quiero besos con lengua aun estando separados y cartas de amor que reciten, con tu voz, las ganas que tienes de hacerme el amor cada día, a cualquier hora. 

No quiero te quieros que no se sientan, ni verdades a medias; 
quiero medias por el suelo, y a ti, 
tumbado en mi cama, 
observando con deseo cada movimiento que hago mientras termino de quitarme la poca ropa que me queda puesta.