- Tú solo buscas que te tiemblen las piernas
y que yo, sea de esas que nadie recomienda. -
Que nadie lo entienda.
Que hablen.
Que mientan.
Que mientras les baile la lengua hablando de nosotros,
entre carcajadas,
nos hagamos grandes, acariciándonos,
como si pudiésemos darle la vuelta al mundo con nuestras propias manos.
Yo solo busco que mires mis labios y te poses en ellos,
toda una eternidad,
como si hubiese más vida después de la que nos han destinado a vivir juntos.
"Encendernos con las manos fue más de la cuenta"
o el de mientras tanto, cuando empezábamos a ponernos
tontos.
Buscabas el temblor de unas piernas,
y yo,
buscaba que te perdieses en ellas;
que te dijeran que no soy la chica que andas buscando
que te dijeran que no soy la chica que andas buscando
y aun así, quisieras encontrarme, escondida entre tantas letras de amor
a las que nunca llegaron a poner fin.
Porque,
a las que nunca llegaron a poner fin.
Porque,
no hay finales para las mejores historias,
interminables,
interminables,
como el adiós que nunca nos atrevimos a decirnos.
Hazme un huequito ahí, en ese lunar de tu hombro,
o en el lado pegado a la pared de tu cama...
(y no me des la espalda,
no quiero sueños en los que no estás)
Siempre me ha dado miedo que no llegases a la cita de Buenas Noches
y que no nos encontrásemos en el mismo sueño, (a las 22:22)
como si pudiésemos manejarlos a nuestro antojo,
para vernos más allá de la realidad, en un mundo paralelo,
en el que querernos aun sin existir.
Quizá no fui lo que buscabas y sin querer lo encontraste...
Quizá,
no fui capaz de decirte te quiero tantas veces como lo necesitabas,
quizá no fui hecha para ti,
pero sí para nosotros.
Quizá, y digo quizá aun estando totalmente segura de ello, que no pude hacerte feliz tanto como quisiera haberlo hecho, pero lo intenté en cada "no" por respuesta.
Intenté ser tu "puedes conseguirlo, mi amor" cada vez que te caías y la piedra con la que te gustaba tanto tropezarte una y otra, y otra vez.
Quise ser tu aliento en cada cristal empañado por tus lágrimas
y el pañuelo que las secara después.
Quise ser el corazón, y la fecha que dibujases en la luna del coche, empañada por la lluvia.
Quise ser cada deseo que pidieras cuando vieses una estrella fugaz o soplases un molinillo de viento;
Cuando tuvieses la necesitad de reír, y pensases en llamarme, para reír juntos...
O cuando,
con el tiempo justo, pensases en mi, antes de soplar las velas, entre esos dos segundos en los que se acaban los cantos del "cumpleaños feliz" y sabes que tu prioridad, es pedirme a mi.
Hazme un huequito ahí, en el lunar que tienes a la izquierda del pecho,
pero no exactamente ahí, un poquito más adentro,
en el corazón...
y haz de ello un hogar en el que quedarme a vivir, siempre.
Lo siento, si alguna vez fui tan tonta de rechazarte un beso y dejarte ir...
Lo siento, si a las doce, no llegué al baile.
Lo siento, si aun de puntillas no llegué a bajarte la luna...
Lo siento, si de quererte tanto no lo llegué a poder gritar, y te lo quise decir en silencios, mientras dormías.
Eres un adiós interminable,
un cielo que se nos queda corto,
y que no nos encontrásemos en el mismo sueño, (a las 22:22)
como si pudiésemos manejarlos a nuestro antojo,
para vernos más allá de la realidad, en un mundo paralelo,
en el que querernos aun sin existir.
Quizá no fui lo que buscabas y sin querer lo encontraste...
Quizá,
no fui capaz de decirte te quiero tantas veces como lo necesitabas,
quizá no fui hecha para ti,
pero sí para nosotros.
Quizá, y digo quizá aun estando totalmente segura de ello, que no pude hacerte feliz tanto como quisiera haberlo hecho, pero lo intenté en cada "no" por respuesta.
Intenté ser tu "puedes conseguirlo, mi amor" cada vez que te caías y la piedra con la que te gustaba tanto tropezarte una y otra, y otra vez.
Quise ser tu aliento en cada cristal empañado por tus lágrimas
y el pañuelo que las secara después.
Quise ser el corazón, y la fecha que dibujases en la luna del coche, empañada por la lluvia.
Quise ser cada deseo que pidieras cuando vieses una estrella fugaz o soplases un molinillo de viento;
Cuando tuvieses la necesitad de reír, y pensases en llamarme, para reír juntos...
O cuando,
con el tiempo justo, pensases en mi, antes de soplar las velas, entre esos dos segundos en los que se acaban los cantos del "cumpleaños feliz" y sabes que tu prioridad, es pedirme a mi.
Hazme un huequito ahí, en el lunar que tienes a la izquierda del pecho,
pero no exactamente ahí, un poquito más adentro,
en el corazón...
y haz de ello un hogar en el que quedarme a vivir, siempre.
Lo siento, si alguna vez fui tan tonta de rechazarte un beso y dejarte ir...
Lo siento, si a las doce, no llegué al baile.
Lo siento, si aun de puntillas no llegué a bajarte la luna...
Lo siento, si de quererte tanto no lo llegué a poder gritar, y te lo quise decir en silencios, mientras dormías.
Eres un adiós interminable,
un cielo que se nos queda corto,
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| la etiqueta puesta en cada rincón de mi piel. |

¡Eres increíble!. ;)
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