Las chicas tristes son las más bonitas.: "Miedo"

Me he mudado

Dejo de usar esta página. Ya no voy a escribir aquí.

He cogido las maletas.

22 enero, 2015

"Miedo"



Querido mundo,

Tengo miedo.

Miedo por cada alma perdida de esta pequeña ciudad.
Por los cuerpos que vagan sin rumbo, por cada indigente, con miedo a morir de hambre, amamantado por el frío de las noches de invierno, en algún portal. Con alguna que otra manta, encontrada en contenedores envueltos de sombras, entre escombros caídos, de las zonas más pobres de estas calles solitarias, pero tan llenas de gente.

Tengo miedo.
Miedo por cada una de las familias que trabajan sin descanso por dar de comer a sus hijos, por tener un sitio en el que dormir y en el que despertarse. Por tener un motivo por el que verles sonreír.

Tengo miedo.
Por los amantes de la vida, y del amor.
Por los amantes del peligro, y los amantes del sexo.
Por cada beso perdido en nuestros ombligos, y cada rosa mustia, reflejando un amor pasado.
Tengo miedo, por ese San Valentín solos y esa cena romántica que se quedó fría.
Tengo, realmente miedo, por ser la pieza del puzzle que no encaje, por ser la nube que no llora y la estrella fundida en una noche estrellada.
Tengo miedo, porque el miedo no me arropa, ni tus brazos, ni otros brazos que no sean los tuyos.

Tengo miedo, porque nada es suficiente para dejar de tener miedo a las alturas, porque nuestros ojos, se ven más bonitos desde arriba, rezando no tener miedo a nada más que a nosotros mismos.

Tengo tanto miedo, por la gente que cada día derrama una lágrima que no es de felicidad…
Tanto miedo, por las sonrisas vacías y los sueños rotos, por las miradas tristes y por las personas que no dicen “te quiero”.
Me da pánico, esa gente con el corazón de piedra.
Esa gente, que abandona a sus mejores amigos, a sus amigos más fieles, sin ni si quiera mirarles a los ojos, con esos mismos con los que ellos miran a sus dueños llenos de amor…

Me da miedo esta ciudad llena de gente fría.
Me da miedo este mundo, que si pudiera, se caería a cachos por lo mal que lo tratamos.

Tengo miedo a la gente que no dice “te echo de menos” por orgullo y valora las cosas cuando ya las ha perdido.
Me da mucho miedo, la gente que no come chucherías por si les salen caries, y solo piensan en el futuro, en vez de vivir el presente.

¿Qué más miedo que tener una boca cerca y no poder besarla?
O una voz, que te diga, que no se va, pero ya se haya ido…

Cuanto miedo, a las caricias que se dan por debajo de la falda y a los escalofríos que provoca una cama vacía tan llena de remordimientos.

Cuanto miedo, en un mundo tan pequeño, lleno de seres que buscan el calor de un abrazo, de un beso, de una caricia…
Cuando miedo puede tener una persona dentro de sí…
Cuanto miedo puede abarcar dentro de nuestros corazones, dentro de nuestras sonrisas, dentro de ti y dentro de mi.
Cuanto miedo da el miedo.


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