Me he mudado
Dejo de usar esta página. Ya no voy a escribir aquí.
He cogido las maletas.
21 enero, 2015
Querido remitente equivocado
¿Por qué me tientas cuando no quiero que me tienten, aunque lo esté deseando?
No te imaginas lo rota que puedo llegar a estar,
y lo difícil que es arreglarme,
pegarme cada pieza hecha añicos,
sin que se noten las grietas...
No te imaginas la de veces que he intentado olvidar el pasado,
y lo que trae consigo, y aun no lo he superado.
No es fácil dibujar sonrisas donde antes hubieron lágrimas,
ni soñar, cuando antes tuvimos pesadillas.
Intentar, es como quemar una hoja en blanco,
sin escribir deseos y esperar que se cumplan...
o quitar los pétalos a una flor y esperar que no muera..
o que te quieran,
que viene a ser prácticamente lo mismo.
Así es.
No hay orden en este enorme caos que me ahoga.
No hay palabras, ni prólogos en los que contar mi historia,
ni banda sonora que los acompañe.
No hay principio, ni fin, ni entre medias.
No hay medias puestas, ni faldas bajadas, ni ligas, ni sujetadores por abrochar.
No hay rosas rojas, ni velas encendidas, ni pétalos revueltos por tu cama.
Hay cerveza y ganas,
de que alguien me reconstruya,
poco a poco, sin que duela. (beso a beso)
Ya no creo en las promesas,
ni en los piropos,
ni en que alguien tenga tanta magia como para arreglar lo que ya está destrozado.
Te aseguro, que nadie querría arreglarme.
No hay suficiente paciencia, ni pegamento,
para pegar cada añico de mi...
No hay suficientes besos y no soy, te lo aseguro, la destinataria perfecta a la que escribir.
No jugaste bien tus cartas, y las mías,
no llegaron a tu destino.
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